viernes, 14 de junio de 2019

LOS PERFILES MÁS HABITUALES

Suelen ser personas de dos tipos principalmente:
o muy brillantes y exitosas, emprendedoras, poderosas que se sirven y someten al resto para su beneficio o auténtic@s parásit@s que van de trabajo en trabajo, de casa en casa, colgándose de tod@s aquell@s que les van tendiendo su mano sobre la marcha. Como monos de una rama a otra, toda su vida. Pueden hacerlo a dos bandas, abusar de la pensión de su madre o padre en casa y fuera de casa abusar de amig@s que les van solucionando el día a día.
Pueden ser personas muy trabajadoras y exigentes, incluso activistas solidari@s, miembros de una iglesia o líderes espirituales.
L@s del primer tipo pueden tener una gran auto disciplina, una educación refinada, sin embargo necesitan el suplemento narcisista para su ego constantemente, les da igual abusar de gente que está fuera de su país, de un discapacitado intelectual, de lo que sea, con tal de obtener el suplemento que necesitan urgentemente, al instante. Por eso es difícil de juzgar porque su mente lo necesita. No podemos perdonar a alguien que no distingue el bien del mal.
Simplemente es una patata caliente que se va pasando de una víctima a otra. Van como Atila destrozando vidas, arrasando todo a su paso. Las víctimas de muchos años acaban cambiando de escenario, de casa, de trabajo, de amig@s por el desgaste que crean en su entorno y porque han sido tremendamente calumniad@s.